Menuda la que se ha liado en Asturias porque un alumno no quiso desprenderse de su gorra en clase. Han expedientado a una profesora que salió en su defensa, se han manifestado los padres, la dirección del centro no sabe qué hacer porque no había normas explícitas que censurasen el cubrimiento de la cabeza, bueno, bueno, ¡qué jaleo!...
Los padres del menor argumentan que no debe quitarse la dichosa gorra porque es parte de su personalidad, a lo que alguien ha replicado que si soplase el viento y se llevase la gorra, a ver a dónde iba a parar la personalidad del chaval.
Recuerdo que el curso pasado tuve que pedir reiteradas veces a los mismos alumnos que se quitaran "la gorrita", a lo que nunca pusieron mayores pegas que un simple bufido y una mirada cansanda. También se me viene a la mente que una alumna de mi tutoría apareció un día con una gorra muy estilosa, "fashion" de la muerte. Le dije que se la quitara y argumentó que esa norma era "para chicos", pero tuvo que quitársela igualmente, ya que la norma es para todo el alumnado, faltaría más.
El caso es que ahora no saben si lo mejor será ponerles a todos un uniforme para que no haya problemas. Pues ya veremos a dónde nos lleva esto. Otro tema es el de la vestimenta del profesorado. Una vez conocí a una profesora de mi edad que me dijo que para dar clase a adolescentes, siendo mujer, había que tener cuidado con la ropa. Será por eso que ella llevaba el pelo cuidadosamente recogido con un coletero de niña pequeña, muñeco incluido.
Sigo sin saber qué indumentaria es la más adecuada, pero prefiero los vaqueros al pantalón de tela, por lo que los alterno. Los tacones, sin son cómodos, pueden estar bien para ir más elegante, aunque hay días que prefiero ir en plano. Y aunque trabajo mejor con el pelo recogido y las gafas puestas, no me parece que sea terrorífico el "pintarse el ojo" como se dice por aquí. No deja de tener su arte, y no me parece que eso sea peligroso aunque se trabaje con adolescentes. Siempre que se vista en condiciones, cada quién que se organice como mejor le venga en gana. Eso sí, sin caer en un alarmismo que nos haga disfrazarnos de beatas por miedo a los chavales.
Yo les recomendaría a estas profesoras que dicen usar bata "para que no me miren el culo" que se iniciasen en las artes marciales, a mí me fue de perlas. Da seguridad, refuerza la autoestima y te recuerda que antes de cocinera fuiste fraile. Yo estudié en un Instituto, mis compañeros eran como los adolescentes que he tenido en clase, y nunca tuve mayores problemas. De hecho, muchos de ellos presumían de sus dotes como macarrillas pensando que eso les hacía interesantes. En fin, que ya está una de vuelta, aunque siempre me echen menos años de los que tengo, y me sigan llamando "nenina".
Sobre el estigma del "profesor joven" hablaré otro día, que eso da para largo...
domingo, 25 de noviembre de 2007
sábado, 10 de noviembre de 2007
Cosas que se escuchan por ahí
* El respeto se mantiene porque hay profesores mayores, no como en esos centros en los que hay profesores jóvenes y modernillos que meten a los alumnos en política y les llevan al aula de informática para no dar clase.
* Con tanto inmigrante, yo no traería a mis hijos a los centros públicos. No lo hice en el pasado ni lo haría ahora.
* ¿Cómo pretenderá a su edad sacar el Bachiller? Que se vaya a hacer cursillitos de los que da la Universidad "para mayores".
Sin comentarios.
* Con tanto inmigrante, yo no traería a mis hijos a los centros públicos. No lo hice en el pasado ni lo haría ahora.
* ¿Cómo pretenderá a su edad sacar el Bachiller? Que se vaya a hacer cursillitos de los que da la Universidad "para mayores".
Sin comentarios.
jueves, 1 de noviembre de 2007
Todo lo que dijo Platón es mentira
Como profesora aún en proceso de aprendizaje, todos los años me maravillo con la actitud que tienen los alumnos/as a principios de curso ante las materias filosóficas. Siempre se repiten los planteamientos, pero no dejan de sorprenderme, por eso me gusta reflexionar sobre ellos.
Uno de mis grupos de Historia de la Filosofía es de ciencias, son los más jóvenes, les tengo siempre a última, y están aún muy inquietos para su edad (no quisiera caer en tópicos, pero hay pocas chicas, que suelen ser más templadas). Tras unas semanas de toma de contacto, ya les voy conociendo, así que hay quien me cuenta con todo lujo de detalles cada cosa que se le pasa por la cabeza. Un chaval me dice que no es justo que los que estudian letras no se examinen en la PAU de Física y Matemáticas, mientras ellos tienen que hacerlo de Lengua, Historia y Filosofía.
Otro piensa que la Lengua se entiende que es importante, la Historia..., bueno, pero, ¿y la Filosofía? ¿Por qué estudiamos a estos señores tan antiguos si eso está muy pasado? Le respondí que Newton hacía tiempo que criaba malvas en la Abadía de Westmister y no por eso cuando tiramos algo, deja de caerse al suelo.
Entonces me dijo aún más perplejo: "Ya, pero lo que dijo Newton era verdad, pero todo lo que dijo Platón es mentira". A esto le propuse que si consideraba tener los conocimientos filosóficos necesarios para defender ese argumento, me redactase dos hojas a mano, pues se lo corregiría. Se encogió de hombros y se quedó pensando.
Como bien saben los alumnos/as de Filosofía I, una afirmación tan categórica como la de "Todo lo que dijo Platón es mentira" puede resbalar fácilmente hacia una falacia de generalización precipitada. Por si eso fuera poco, antes de llegar a esa conclusión habría que: 1) Haberse estudiado toda la obra de Platón. 2) Tener los conocimientos filosóficos generales como para valorar su alcance. 3) Saber hacer una disertación filosófica.
En la misma línea, habría que: 1) Haberse estudiado toda la obra de Newton. 2) Tener los conocimientos científicos como para valorar su alcance. 3) Saber hacer un escrito serio de corte científico. (No olvidemos que el alumnado suele tener demasiado mitificada la ciencia. Esa idea de que todo lo que dijo Newton eran verdad..., en fin..., que se lean la introducción de Mamiani y después investiguen. Y ya de paso, que se lean a Kuhn).
Me parece correcta la opinión de que la ciencia también es cultura, como bien dijo Snow en su célebre artículo "Las dos culturas". Esperemos que algo de eso se arregle con la nueva asignatura de "Ciencias para el mundo contemporáneo". De momento tenemos la CTS, que funciona muy bien. Pero de ahí a ufanarse diciendo que las personas que estudian letras son unos vagos sin empleo en el futuro, que después circularán por los puentes que ellos (futuros encomiables ingenieros) construirán, creo que va un largo trecho. Torres más altas se han visto caer.
Me gustaría que opináseis sobre este tema para iniciar un diálogo conjunto sobre las actitudes iniciales que tienen los estudiantes hacia la filosofía. ¿Por qué piensan así? ¿No les han servido las clases de Ética y Filosofía I para saber qué es lo que se aprende al estudiar filosofía? ¿Quién dice que la filosofía es "de letras"? ¿Debe un futuro médico saber quién fue Aristóteles? ¿Le viene bien a un ingeniero mega-diseñador de puentes conocer la historia de las ideas? ¿Acaso no serán ciudadanos como los demás, que deberían aprender a pensar mejor y a tener una base cultural con la que moverse en su vida universitaria? ¿No es la vagancia la única culpable de todos estos prejuicios?...
sábado, 20 de octubre de 2007
Los gozos y las sombras
Después de unos días trepidantes en los que he introducido las materias que imparto a mis nuevos alumnos, al tiempo que me dejaba caer por Salamanca para contemplar su bello casco histórico, anoche me quedé de piedra al volver del cine.
En el blog de Didáctica de la Filosofía se informaba de que el compañero Carlos Portillo había fallecido tras una operación de un tumor cerebral. Era lo último que me esperaba encontrar cuando sonó el timbre característico del Rssreader.
Carlos Portillo y yo intercambiamos mensajes hace tiempo, enlazamos nuestros blogs y nos seguíamos leyendo. Me gustaban sus poesías, sus fotografías y sus reflexiones nómadas. Nunca le conocí en persona pero su blog era uno de esos lugares con los que una se siente hermanada, ya que formamos parte del grupo de profesores de filosofía que trabaja con las TIC.
Ahora quedará un vacío en la blogosfera. Su último post era una despedida a medias, pues él esperaba recuperarse y volver a la red.
Una vez leí un artículo de alguien que hablaba de los blogs huérfanos, esos que se paran súbitamente cuando su autor nos deja. Sólo ahora comprendo realmente a lo que se refería.
viernes, 5 de octubre de 2007
Lechuza reloaded
Tecleo estas letras en medio de un bochorno inexplicable que me ha hecho sudar durante unos días lo que no está escrito. Haré un esfuerzo por aclarar mis ideas para escribir en el blog, aunque más que claras y distintas, últimamente están confusas y desordenadas. Esto va a ser un exceso de sensibilidad ante el clima. ¡Quién pudiera ser ajena a los cambios de ambiente! (Que conste que no es como para quejarse viendo las inundaciones que asolan otras partes de la península. Estamos al revés, en el norte calor y en el sur agua).
Las cosas al final han ido mejor de lo que esperaba, aunque una siempre tarda un tiempo en creerse lo bueno. Los años y las desilusiones me han hecho desconfiada. Supongo que en una semana ya me habré hecho a la idea y entonces será cuando verdaderamente me ponga a dar saltos. Es que soy de efecto retardado.
Si todo va bien, el lunes conoceré a mis nuevos alumnos y alumnas. Dar clase por la tarde-noche en un IES será una nueva experiencia para mí, aunque sé de sobra lo que es explicar a Kant a adultos en academias, mientras sopla el viento en la oscura noche. Podría decirse que este nuevo curso aprenderé de una labor híbrida entre mis antiguas clases de Acceso a Mayores de 25 años y las del IES con gente más jovencita. Se mete todo en la "termomix" y "voilá", filosofía para todos, a cualquier hora.
Como siempre, tengo muchas ideas sobre qué podría hacer en clase, y además cuento con nuevos materiales que he mejorado estos meses estivales. Supongo que habrá proyectos que surjan sobre la marcha, en fin, un batiburrillo de sensaciones que bullen en mi mente sin parar. No me alargo más, sólo deseo comunicar que "La lechuza de Minerva" volverá al ataque en breve. Eso sí, continuaré divagando por aquí, que como refugio ha sido muy acogedor...
sábado, 29 de septiembre de 2007
De lo divino y lo humano
Publica hoy el filósofo Reyes Mate una reseña de un libro coescrito por Amelia Valcárcel y Victoria Camps que analiza las relaciones entre la fe y la razón titulado Hablemos de Dios. Sin duda, la oportunidad del tema se deriva de los cuatro años en los que los filósofos llevamos soportando la lluvia de dimes y diretes sobre una "nueva" asignatura que en realidad no es otra cosa que un ampliación de la Ética de 4º de la ESO, como siempre he dicho ante la incredulidad de quienes opinan sin conocer de qué va toda esta "movida" de la "ciudadanía".
En realidad, sólo hay que tener un poco de memoria para saber cómo hemos llegado a esta situación. Todo comenzó con la LOCE, una ley promovida por el gobierno anterior en la que se ampliaban las horas de la asignatura de religión hasta límites insospechados (quien no se lo crea que consulte la ley y los periódicos de la época). Como era de prever, hubo críticas hacia ese incremento, lo que provocó el surgimiento de grupos decididos a expulsar a la religión de la escuela.
Esa era una de las intenciones del actual Gobierno, que para contrarrestar propuso una nueva asignatura que también contaba con un montón de horas (así como con unos temas considerados "polémicos" porque incluían la sexualidad) y que venía a invadir el terreno ocupado desde siempre por las asignaturas del Departamento de Filosofía. Como es evidente, los filósofos pusimos el grito en el cielo con manifestación en Mérida incluida, de modo que al final conseguimos que nuestras asignaturas propias se salvaran con sus más y sus menos (la Ética será "Ética cívica" y la Filosofía será "Filosofía y ciudadanía").
Muchos sabíamos que la pretensión de eliminar la religión de la escuela no iba a llegar a buen término, porque al final es la sociedad la que tiene que demandar lo que desea para sus descendientes, y esa demanda existe, le guste o le disguste al respetable. Como resultado de todas estas trifulcas la religión se quedó igual que estaba y la ciudadanía se redujo, en Secundaria, a una asignatura introductoria a la Ética. Su carga lectiva es de..., ojo al dato, ¡¡una hora semanal!! (A compartir con el Departamento de Historia). Esa es toda la "novedad". Poco hemos ganado los filósofos con el cambio, aunque al menos no hemos perdido demasiado.
En definitiva, de lo que se dijo a lo que quedará, media un abismo. Es decir, que quienes se llevan la mano al pecho o se rasgan las vestiduras por culpa de esta asignatura, están siendo meras marionetas de una manipulación mediática, de uno y otro bando, que sólo sirve para enturbiar el buen nombre de los profesionales de la educación de este país.Los que se afanan a diario por dignificar sus materias mientras intentan resguardarse de los esputos y el barro que les caen desde todos los frentes. Una lástima.
En cualquier caso, yo apuesto por darle un enfoque a las materias que no esté cerrado o demasiado decantado, sin eliminar a los autores de referencia, gusten más o menos al alumnado. Hay que verlos a todos, hay que aprender de todos. Sólo quien ha leído lo suficiente puede esbozar una primera opinión sobre un tema. Después toca someterla a la argumentación compartida, un ejercicio filosófico que da muy buenos frutos.
En fin, ante tanta ignominia frente al trabajo de los profes de filosofía, siempre nos quedará el consuelo de refugiarnos en nuestras propias torres, aunque quizás no sean de marfil, para hablar entre nosotros. Una posibilidad puede ser leer el libro de Valcárcel y Camps, a ver qué perspectiva le dan al tema. Ambas merecen toda mi admiración, por su magisterio, su amabilidad y su dedicación a la noble tarea del pensar. A Reyes Mate le conocí en Santiago, durante una cena de ponentes. Es un hombre sabio que calla cuando hay que callar y pregunta lo que hay que preguntar. Ahora que lo pienso, en la cena nos sirvieron un vino que se llamaba "Agnus Dei", ¿será una señal? Fue una anécdota divertida que nos hizo sonreírnos a todos. (Ventajas de no haber olvidado el latín de supervivencia ni desconocer el amplio significado que tuvieron esas palabras en la historia occidental).
Como dijo Aristóteles, "in medio virtus". Seamos equilibrados y dejémonos de luchas mediáticas sin sentido. Trabajemos por sacar adelante esta asignatura y ayudar a los alumnos/as a crecer. Ellos y ellas lo agradecen siempre. ¿Acaso hay mejor baremo que la opinión de los clientes?
lunes, 24 de septiembre de 2007
Conversando en red
Al documentarme para revisar la filosofía renacentista me he topado con un texto del filósofo francés Michel de Montaigne, en defensa de la conversación, que me ha parecido muy apropiado a colación de los parabienes que suscita entre la comunidad bloguera la existencia y disfrute de la llamada web 2.0.
En su célebre obra Ensayos dice así: El más fructífero y natural ejercicio del espíritu es, a mi parecer, la conversación. (...) El estudio de los libros es un movimiento lánguido y débil que no enardece, mientras que la conversación enseña y ejercita a un tiempo. Si converso con un alma fuerte y un duro adversario, me ataca por los flancos, me espolea por un lado y por otro; sus ideas impulsan a las mías; los celos, la gloria, la emulación, me empujan y me elevan por encima de mí mismo, y la unanimidad es cosa muy tediosa en la conversación.
Desde luego, sin diálogo no hay filosofía. Es precisamente del choque de ideas contrapuestas de donde pueden obtenerse jugosos pensamientos. Nada hay más preciado para quien desea aprender que un buen rival a nivel intelectual. Por eso mismo opino, en aras de la tan traída y llevada atención a la diversidad, que cuando nos encontramos con algún alumno/a aventajado debemos aprovechar para subirle el listón, especialmente al argumentar, para forzarle a que prospere y dé lo mejor de sí mismo/a.
Volviendo a la red, cada día me asombra más su potencial para el intercambio de ideas. Aún recuerdo cuando estudiaba la carrera las dificultades que tenía para encontrar información, conseguir bibliografía o comunicarme con otros estudiantes. Parece que fue hace siglos y apenas sucedió hace dos lustros. ¿No tenéis también esa sensación? ¿No sentís el vértigo que producen las otras "res cogitans" expeliendo sus "cogitanciones" por doquier? ¿No os asombra poder entrar tan rápidamente en las cabezas de multitud de desconocidos, saber qué piensan, qué hacen y qué les gusta?
Sin duda, si Montaigne pudiera vivir hoy, sería un internauta adicto a los blogs, especialmente a los edublogs. Nada como un docente motivado para transmitir la pasión por una materia. Los edublogs fomentan el pensamiento crítico y están abiertos a los comentarios que los visitantes deseen hacer. A los profes TIC les auguro un futuro prometedor, pleno de creatividad y éxitos, eso sí, siempre conversando.
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